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29/11/2017

III Encuentro entre Investigadores en Salud Mental, Pacientes y Familiares

El trastorno bipolar, el suicidio y depresión, la esquizofrenia y el autismo, principales desafíos para la investigación en salud mental en el siglo XXI.

 

El III Encuentro entre Investigadores en Salud Mental, Pacientes y Familiares, que se celebró ayer en el Instituto de Salud Carlos III y que organizan de manera conjunta el Centro de Investigación Biomédica en Red de Salud Mental (CIBERSAM), la Fundación Española de Psiquiatría y Salud Mental  (FEPSM) y Mundo Bipolar, puso de manifiesto que el trastorno bipolar, el suicidio, la depresión, la esquizofrenia y el autismo son los principales desafíos para la investigación en salud mental en el siglo XXI.

Para Jerónimo Saiz, investigador del CIBERSAM en el Hospital Ramón y Cajal de Madrid y uno de los coordinadores de este encuentro, “la investigación en salud mental es una necesidad para mejorar los conocimientos y tratamientos y una responsabilidad compartida entre profesionales, pacientes y familiares. Y así lo percibimos todos los agentes implicados". Además, “este encuentro nos permite conocer de primera mano su forma de ver esta realidad y conocer las dificultades con las que se encuentran, por ejemplo, a la hora de participar en un estudio o ensayo clínico. Por ello, consideramos clave hacer partícipes a los pacientes de la toma de decisiones a la hora de investigar e implementar tratamientos de salud mental con el objetivo de mejorar su asistencia”, concluyó.

Por su parte, José Manuel Montes, coordinador también del encuentro, destacó el éxito de las dos ediciones previas del mismo, subrayando la necesidad de mantener reuniones de este tipo para favorecer el denominado “empoderamiento” de los pacientes con problemas de salud mental.

 

“Se avanza no sólo en terapias, sino también en prevención”

En lo referente al trastorno bipolar, Jerónimo Saiz destacó que es una de las áreas de investigación más productivas de CIBERSAM, fiel a su compromiso de buscar solución a las enfermedades más frecuentes y discapacitantes. Para conseguir comprender las causas del trastorno bipolar y buscar tratamientos más seguros y eficaces, que permitan a los pacientes y a sus familias llevar una vida normal, los investigadores de CIBERSAM han realizado, a lo largo de los últimos 9 años, estudios ambiciosos que han dado lugar a importantes avances. Se han publicado 407 artículos científicos que han permitido analizar a fondo la genética, la neurobiología, la neuroimagen y los cambios cerebrales que comporta la enfermedad, y se han ensayado nuevos tratamientos farmacológicos y psicológicos.

“Se avanza no sólo en terapias, sino también en prevención, buscando la detección precoz en niños y adolescentes. Se prueban nuevos fármacos, nuevas terapias, y técnicas de estimulación cerebral, siempre con la cooperación de las personas afectadas, y con el máximo respeto a las normas éticas y al sufrimiento personal”, afirmó José Manuel Montes.

 

Sintomatología depresiva en el 70% de los suicidios consumados

Por su parte, el coordinador del Programa de Investigación en Depresión del CIBERSAM, Víctor Pérez Solá, expuso que la depresión es una enfermedad cerebral grave que afecta a unos seis millones de personas en España y cuya incidencia está aumentando en las últimas décadas. “Se trata de la segunda causa de discapacidad en el mundo y una patología que influye de manera clave en el suicidio, que es la segunda causa de muerte en población joven” quien continuó afirmando que la sintomatología depresiva está presente en el 70% de los suicidios consumados.

 

El tratamiento de la esquizofrenia debe individualizarse

La esquizofrenia es una enfermedad mental compleja en la que se produce un funcionamiento erróneo de los circuitos cerebrales con un desequilibrio entre los neurotransmisores. Consecuentemente quedan afectadas algunas de las funciones que rigen el pensamiento, las emociones y la conducta. Sobre la esquizofrenia, la psicóloga e investigadora post-doctoral, Bibiana Cabrera, recuerdó que el hecho de tener antecedentes familiares aumenta el riesgo de padecer esquizofrenia pero que esto nunca es determinante y que existen factores ambientales como las complicaciones obstétricas, la edad paternal, los traumas infantiles, el consumo de cannabis y las condiciones urbanas que ejercen un gran peso en la aparición y curso evolutivo de la esquizofrenia. Así mismo, genes relacionados con una menor eficacia funcional de receptores, neurotransmisores y/o factores neuroprotectores son más frecuentes en pacientes con psicosis y explican, además, una parte de la variabilidad observada en el curso y evolución del episodio.

En nuestro país más de 400.000 personas padecen esquizofrenia y tanto los propios pacientes, como sus familiares y los profesionales que los atienden precisan tener a su disposición herramientas que les ayuden a enfrentarse de un modo adecuado a esta enfermedad, que no sólo lleva asociado el aspecto sanitario sino también el estigma y el rechazo social que debe ser erradicado de nuestro entorno. “En las últimas dos décadas se han producido grandes avances en la aproximación a la enfermedad, que han contribuido de forma notable a su alivio sintomatológico, a un descenso del número de recaídas y a una disminución del número y del tiempo de las hospitalizaciones, pero aun carecemos de marcadores específicos que permitan establecer un diagnóstico preciso. Nuestro conocimiento actual y la aportación de los futuros estudios acerca de la etiología, la fisiopatología y la expresión clínica de la esquizofrenia, permitirán definir mejor los objetivos de tratamiento clínico y molecular, desarrollar enfoques para prevenir la progresión de la enfermedad y personalizar el tratamiento, que debe ser precoz y  adecuado a las características y necesidades del paciente”.

 

El diagnóstico temprano, clave en el autismo

En relación al autismo, Mara Parellada insistió en la necesidad de un diagnóstico temprano completo, de déficits, de habilidades y etiológico, así como en la identificación de subtipos de autismo con bases biológicas comunes para poder poner en marcha estudios de intervenciones terapéuticas ajustadas a cada subtipo según sus causas. Solo así se podrá realmente hacer una medicina de precisión. Parellada incidió en la necesidad de encontrar marcadores biológicos que permitan entender cómo se va desarrollando el autismo a lo largo de la vida del niño.

 

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